Convertirse en mamá y/o papá es toda una experiencia! Y serlo por segunda vez también! También lo es dejar de ser "único hijo" y el convertirse en "hermano". Si bien se trata de una experiencia familiar, es fundamentalmente una experiencia singular, ya que cada integrante vivirá de una manera única este nuevo momento.
Muchas inquietudes aparecen en las mamás y en los papás alrededor de este tema. Les escucho a menudo: ¿Cómo hacer para que nada cambie para el mayor? ¿Cómo hacer para que el mayor no sienta que le queremos menos? ¿Se puede hacer algo para evitar los celos? ¿qué hacemos para que ninguno se sienta desplazado?... etc.
Generalmente estas inquietudes están vinculadas a la manera en que el hijo mayor vivirá la llegada de su hermanito, dejando de lado una cuestión fundamental: ¿Cómo vivirá la madre y/o el padre la llegada de un nuevo hijo?
Las vivencias de los padres, lo que a ellos les pase con esta nueva experiencia está en conexión con la manera en que su primer hijo viva la llegada de su hermanito/a y con todos los cambios que esta cuestión implica.


